viernes, 22 de marzo de 2013

Gigantes desconocidos


Qué mejor forma que inaugurar un blog de índole científica que parafraseando a uno de los más grandes científicos: Sir Isaac Newton.

"Si he logrado ver más lejos, ha sido porque he subido a hombros de Gigantes"

Una gran cita a la altura de un gran científico que pasaría a la historia. ¡Qué piquito de oro tiene usted Sir Isaac! Se sabe humilde y se descentra de los logros alcanzados. No fue suyo el mérito, sino de los “gigantes” previos a su tiempo que le abrieron las puertas del conocimiento.

Y es que la ciencia, hoy en día cuasidogmática para algunos, parece erigirse como una imponente muralla cuyos ladrillos representan a los grandes científicos del pasado y adornada con las frases célebres que les encumbraron como héroes en su campo. Al oír hablar de ciencia resuenan en nuestras mentes los nombres de Eisntein, Newton, Darwin, Hubble, Planck, Lord Kelvin… ¡Cómo no! Sus hitos han marcado épocas y mostrado la realidad del universo…

Sin embargo en el camino a la gloria puede (y suele) haber víctimas. Poca gente sabe (“poca” no se refiere a un grupo exclusivo) que Isaac Newton escribió la frase citada al inicio con el propósito de ofender a Robert Hooke, otro gran científico de la época. En la disputa que hizo historia entre ambos por la paternidad de la gravitación, Newton escribió a Hooke una carta que incluía este comentario. Al escribir Gigantes con mayúsculas desprestigiaba al honorable Robert que poco se asemejaba a un gigante (era de baja estatura y de espalda algo deforme). Y aquí lo tenemos: un gran científico humanizado por el odio y encumbrado con una frase sacada de contexto.


Es con esto, con lo que el autor de este blog pretende reivindicar que la ciencia es humana y eso la hace realmente maravillosa y cautivadora. depende de las personas. A veces de personas inesperadas y en incontables ocasiones personas anónimas. ¿No lo creéis? Fijémonos en Dimitri Mendéleyev.

A mediados del siglo XIX Maria Mendeléyev (que tras quedarse su marido ciego tuvo que sacar adelante una familia de 17 hijos mientras dirigía una fábrica de cristal que acabó incendiada arruinando así a la familia) "trasladó" a pie y a dedo a su hijo Dimitri hasta San Petersburgo, unos 6000 Km con el único objetivo de que su pequeño triunfara académicamente. ¡Y vaya si lo hizo! Sus estudios concluyeron la tabla periódica de los elementos. Por desgracia aún no hay Nobel a la "Madre Coraje".

Honrando así a los desconocidos héroes de la ciencia que no rubricaron su paso por este mundo con una célebre frase, sino con anónimos esfuerzos, me permito el lujo de adaptar la frase del Caballero Newton:

"Si hemos logrado ver más lejos, es porque nos hemos subido sobre una multitud invisible"

La indomable señora Mendéleyev

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